El error de hablarle a todos
En marketing, no todas las audiencias son iguales. Aunque parezca una idea básica, muchas marcas siguen comunicando como si lo fueran, apostando por mensajes generales que buscan alcance en lugar de relevancia.
El problema no está en llegar a más personas, sino en llegar a las correctas. Y ahí es donde la segmentación deja de ser una herramienta técnica para convertirse en una decisión estratégica.
El Día de la Bicicleta y las fechas relacionadas con el running permiten entender esto con claridad. A simple vista, ambos pertenecen al mismo universo del deporte y el bienestar, pero las audiencias que los rodean responden a motivaciones completamente distintas.
No todos los deportistas piensan igual
No es lo mismo quien usa la bicicleta como medio de transporte urbano que quien entrena ciclismo de alto rendimiento. Tampoco es igual un runner que corre por salud que uno que busca mejorar marcas personales.
Cada uno de estos perfiles consume contenido distinto, responde a mensajes distintos y toma decisiones bajo lógicas diferentes.
El ciclista urbano valora sostenibilidad, practicidad y estilo de vida. El ciclista deportivo prioriza rendimiento, tecnología y especialización. En el running ocurre algo similar: el corredor casual busca comunidad y motivación, mientras que el corredor avanzado busca datos, progreso y precisión.
Cuando una marca ignora estas diferencias, pierde impacto. Cuando las entiende, gana relevancia.
La segmentación como ventaja competitiva
Segmentar no es dividir por dividir. Es entender.
Es identificar qué motiva a cada audiencia, cómo consume contenido y qué espera de una marca. A partir de ahí, se construyen mensajes, experiencias y estrategias que realmente conectan.
En un entorno saturado, la precisión vale más que el alcance. Porque el consumidor no responde a lo que la marca quiere decir, responde a lo que le hace sentido.
Ejemplos reales en running
Nike es uno de los mejores ejemplos de segmentación aplicada. A través de Nike Run Club, la marca no solo promueve el deporte, sino que personaliza la experiencia según el nivel del usuario. No le habla igual a quien empieza que a quien entrena para una maratón. Sus contenidos, retos y mensajes están adaptados a cada tipo de corredor.
Adidas, por su parte, ha construido comunidad con Adidas Runners. Aquí la segmentación no solo define el mensaje, define la experiencia. Entiende que para muchos usuarios correr es social, por lo que crea espacios donde la gente se conecta, entrena y comparte.
Y otro ejemplos con campañas de temporalidad a la fecha como en falabella.

Esto hace que se tenga provecho de nichos especificos que se mueven durante estas fechas ocasionales y que son fuertes para la efectividad del timing en la campaña.
Ejemplos reales en ciclismo
En ciclismo, marcas como Specialized y Trek segmentan claramente sus audiencias. No comunican igual para ciclistas urbanos que para deportistas de alto rendimiento. Sus campañas, productos y contenido responden a necesidades específicas, lo que les permite posicionarse como expertos en cada segmento.
Por otro lado, Red Bull ha sabido conectar con audiencias de ciclismo desde la emoción. Sus eventos y contenidos están dirigidos a perfiles que buscan adrenalina y desafío, construyendo una relación desde la experiencia más que desde el producto.
De segmentar a construir comunidad
Hoy, segmentar ya no es suficiente.
El siguiente paso es construir comunidad. Las marcas que logran mejores resultados no solo identifican audiencias, crean espacios donde esas personas se sienten parte. Grupos de running, eventos de ciclismo, retos digitales, experiencias compartidas.
Ahí es donde el marketing deja de ser comunicación y se convierte en relación.
El rol de la estrategia
Segmentar bien no es solo tener datos, es saber interpretarlos.
Entender el comportamiento, leer el contexto y tomar decisiones coherentes con lo que cada audiencia espera. Porque una mala segmentación no solo reduce el impacto, puede generar desconexión.
En este proceso, Consorcio Nacional de Medios (CNM) ayuda a las marcas a identificar audiencias con precisión, conectar canales y construir estrategias que maximicen resultados en lugar de desperdiciar inversión.
Conclusión
El marketing ya no se trata de hablarle a todos.
Se trata de hablarle mejor a alguien.
El Día de la Bicicleta y el running lo demuestran claramente. No es el deporte lo que define la estrategia, es la persona que lo practica.
Porque cuando una marca entiende a su audiencia, deja de interrumpir y empieza a conectar.






